Leni Riefenstahl – una mujer controvertida

REPORTAJE Ι Jana Dolan

Quien busque cinematógrafas alemanas, antes o después atinará con su nombre. Por desgracia, la razón no sólo es su desempeño como realizadora, sino ante todo su trabajo de apoyo a los nazis.

Leni Riefenstahl era una mujer insólita. Fue pionera del cine y una mujer emancipada de la primera parte del siglo pasado. Pero también era directora importante para los nazis en Alemania.

La pregunta “¿hasta qué punto realmente era consciente de su papel hasta hoy?“ es controvertida. A pesar de las críticas de sus películas propagandísticas y su relación estrecha con Hitler, la cineasta se mantuvo hasta su muerte en 2003 en la pelea de haber sido solamente una artista apolítica que no había reconocido la ideología horrible de Hitler.

En este contexto resulta interesante saber que todavía sirve de ejemplo como artista y como personaje femenino para algunos cineastas.

Leni Riefenstahl nació en Berlin en 1902 y empezó a dedicarse al cine después de un accidente que puso fin a su carrera como bailarina. Aunque al princípio estaba delante de la cámara como actriz, fue a través de su debut exitoso, Das Blaue Licht („La luz azul“ en alemán), del año 1931 en la que no sólo co-escribió el guión sino que también se hizo cargo de la dirección, producción, edición y actuación –dado que la protagonizó-, que recibió una gran aprobación y además captó la atención de Hitler. No pasó mucho tiempo hasta que de la relación amistosa entre la actriz y el dirigente alemán se desarolló también una de índole profesional, y se estableció a Leni Riefenstahl como Reichsfilmregisseurin (´directora de cine del Reich), entre otras cosas con la grabación de los congresos nacionales de Núremberg y de los Juegos Olímpicos de Berlín 1936.

Durante este tiempo surgieron obras que, por un lado recibieron mucha atención internacional por su técnica revolucionaria de grabación e interfaz, pero por otro, fueron utilizadas por los nazis para la propaganda del partido.


 Leni Riefenstahl, entre otras cosas, inventó las tomas en movimiento.

Por el contrario, Leni Riefenstahl afirmaba que estas películas eran únicamente documentales, que no habían surgido con motivos propagandísticos sino sólo con intenciones artísticas. Si se quiere creer esta versión o no es a elección del lector, pero la verdadera cuestión es ¿en que médida los documentales pueden ser neutrales? Se puede concluir con que sólo es posible representar un parte de la realidad. Quizás la diferencia entre la representación sincera y la transgiversación intencionada se encuentre en aclarar que la perspectiva de la directora de la película va implícita en la obra pero no por ello es la única verdad, sino que muestra el punto de vista de la propia directora.

En parte lo que fascinaba a Leni Riefenstahl en la mayoría de sus obras era la presentación del cuerpo impecable. La directora dijo que amaba la belleza y la estética, de ahí que la representación idealizada de los cuerpos impecables y de las grandes muchedumbres se convirtiese en su emblema.


Imágen de la película Olympia de Leni Riefenstahl

Estas caracteristicas coinciden perfectamente con la propaganda de los nazis y la ideología propia del nazismo basada en la raza y la unidad del pueblo.

Si uno se pregunta cómo de dependiente o independiente era el trabajo de Leni Riefenstahl de la propaganda de los nazis, la escritora americana Susan Sontag opina que la división de trama y realidad en sus películas es apenas posible.

Es una película [El Triunfo de la Voluntad], que solo por su dispositivo excluye la posibilidad que la directora haya dispuesto concepción estético independiente de la propaganda. […] En realidad, la Riefenstahl ya participó en la planificación del congreso del partido – que, desde el princípio, estaba concebida como bastidores de un espectáculo cinematográfico. […] En ´Triunfo de la Voluntad´, el documento (el imágen), no solo es la grabación de la realidad, sino motivo por la producción de realidad; y finalmente el documento va a sustituir la realidad.“


clip de la película El Triunfo de la Voluntad, que muestra el desarrollo del congreso del Partido Nacionalsocialista en 1934 en Núremberg

Los congresos del partido sirvieron a los líderes del partido nazi como presentaciones propagandísticas para la ostentación de poder y la glorificación de Hitler.
Resulta dificíl imaginarse que Leni Riefenstahl realmente era tan poco consciente de su papel propagandístico como decía afirmar, pero ¿por qué todavía se debate su importancia? Para muchos es conocida como precursora de la tecnología cinematográfica y ejemplo positivo de una mujer emancipada.

Tal vez se debería aceptar que Leni Riefenstahl no sólo era una cinematógrafa dotada o una colaboradora del régimen nazi o una mujer emancipada, sino que estas características no deberían excluírse unas de las otras y habrían de considerarse en su conjunto. Leni Riefenstahl era todo esto.

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