Femme fatale, ¿personaje o estereotipo?

Noelia Lázaro

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Una mujer fatal o comúnmente conocida como femme fatale es uno de los personajes más utilizados desde la incorporación del cine negro en los años 40. La femme fatale es una mujer que utiliza la sexualidad para atrapar y desviar al héroe de la historia de su cometido final. Sin embargo, ¿podría relacionarse el éxito de este personaje con la asignación de la mujer como objeto de deseo que sigue vigente –por increíble que parezca- hasta nuestros días?

El personaje de la mujer fatal ha existido desde la mitología y en casi todas las culturas. Para ello no hace falta más que referirse a Eva, la mujer de Adán que comió del fruto prohibido y provocó que el hombre sucumbiese a la tentación. También hay claros ejemplos en la mitología griega donde Pandora abrió la caja que contenía los males de la humanidad, u otras muchas como Circe, Lilith o Cleopatra.

Es en el siglo XIX con la aparición de las prostitutas y las “madames” cuando se presenta por primera vez en la literatura la existencia de una mujer transgresora del orden de la sociedad que conduce al hombre a caer en el placer sexual fuera del matrimonio. No obstante, como ya se ha especificado con anterioridad, es con la llegada del cine negro o clásico noir que este personaje se va a convertir en uno de los protagonistas, aunque no por ello tenga un buen final. En la mayoría de películas, la femme fatale termina o bien dominada, o bien abocada a la desesperación y la autodestrucción por su atrevimiento de cuestionar los estándares de la sociedad del momento y la dominación del hombre sobre la mujer.

No obstante, son muchos los estereotipos que tenemos que plantearnos en el momento que hablamos de femme fatale. El primero sería la denominación de “prostituta” o “mujer ligera” que se le atribuye en muchas películas. Este tipo de calificativos que surgen con increíble facilidad ante el espectador establecen una relación con la concepción de la mujer como objeto sexual; la mujer fatal acaba siendo la eterna amante salvaje, sensual y peligrosa que atrae al hombre con sus curvas.

Ahora bien, ello no es culpa del personaje: una mujer sexy, segura de sí misma, inteligente, ambiciosa y manipuladora; sino más bien del final que le espera a dicha mujer. Esto se debe a que no muy lejos de estos argumentos nos encontramos con el paradigma de la existencia de la femme fatale gracias a un hombre, es decir, la femme fatale no vive si no hay un hombre al que destruir y, como consecuencia, la mujer resulta ser un síntoma del hombre, al que debe su existencia.

Si algo queda claro es que desde Theda Bara o Ava Gardner hasta actrices actuales como Scarlett Johansson o Sharon Stone, la utilización de un personaje como este ha tenido una gran influencia en el desarrollo de la imagen de la mujer y la concepción de la misma como una joven que utiliza el sexo para conducir al hombre a la perdición.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s